AUTOGESTION DE TRABAJADORES EN EL HOTEL ANDALUSI PARK

Publicada el 10/12/2010

Así se anunciaba en el periódico ABC, el 22 de abril de 1990 un ambicioso proyecto consistente en un Hotel de cuatro estrellas con 200 habitaciones, donde se incluían 10 suites y una suite real: el Hotel Andalusi Park.

Si nos remontamos al año 92, este Hotel respondía  a una de las más importantes preocupaciones que se planteaba en aquellos momentos, el alojamiento de los turistas que vendrían a visitar la EXPO 92, que según estimaciones, podía llegar en nuestra ciudad a 18 millones de personas provenientes de todos los rincones del mundo. Una época de gran esplendor en nuestra ciudad que queda ya  muy atrás, y es que 18 años después, con la crisis golpeando en todos los sectores, la situación es bien distinta.

 No es algo nuevo que nos digan que la crisis también ha afectado  al sector servicio, pero sí que es, al menos significativo, los efectos que está  provocando en este Hotel, y más significativo aún es  la capacidad de  algunas personas de subsistir ante situaciones adversas.

Hace un mes aproximadamente,  se puso en contacto un trabajador  con el despacho de abogados Legalcores, para concretar una cita junto con otros trabajadores en las instalaciones  del Hotel sito en Benacazón. Una vez allí, un  abogado del despacho, Iván Díaz, pudo comprobar in situ  la situación de abandono y deterioro del Hotel, que contrasta con la majestuosidad que  se publicitaba a principios de los 90.

 La situación que nos plantearon los empleados era la siguiente: retrasos continuados en el abono del salario durante dos años, adeudo de varias nóminas,……Todo esto nos puede parecer hasta normal en los tiempos de crisis económica  que estamos atravesando, pero lo que más nos llamó la atención a este colectivo de abogados, era la forma en que los trabajadores estaban administrando  los ingresos del Hotel ante la pasividad de la empresa encargada de la gestión del complejo turístico, la cual no es que ya no informase del futuro que deparaba a sus empleados, sino que ni si quiera “daba señales de vida”, dejando prácticamente a su suerte a todos los que prestan allí sus servicios.

Ante tal  incertidumbre, los afectados decidieron en asamblea que los ingresos que el Hotel fuera obteniendo de los clientes, se repartirían entre los empleados una vez cubiertos los gastos básicos y necesarios para que el complejo pudiera seguir funcionando. Mediante esta fórmula de autogestión, parecida al sistema que siguen las cooperativas, ha permitido, además de que el Hotel siga abierto, que un importante número de trabajadores no termine en la calle sin ningún recurso y pueda seguir luchando, ahora con el asesoramiento legal correspondiente, por mantener sus puestos de trabajo, siendo esto un gran ejemplo para todos de esfuerzo y de capacidad de decisión de un colectivo ante una situación precaria e injusta.

¡No se quede con dudas y pregúntenos!

Contactar